La otra ‘hoja de ruta’

Paolo Sosa Villagarcia

Publicado en Semana Económica el 15/04/2016

El actual proceso electoral nos ha arrojado una segunda vuelta con candidaturas que representan el status quo económico. Luego de una década, el fantasma del “chavismo” como elemento de cohesión ha desaparecido. Sin embargo, las demandas por un cambio persisten y han sido muy elocuentes en la configuración territorial del voto.

Todo parece indicar que estamos frente a una campaña dirigida no solo a la disputa por el elector moderado sino, en gran medida, por el votante disconforme. En ese sentido, ¿es necesario un “endose” de la izquierda? Por el momento esto no solo es poco probable, sino que además buena parte del voto centrista está asegurado en contra del fujimorismo y la lealtad del voto disconforme ante la izquierda aún no es del todo clara.

El voto por la izquierda no ha sido del todo ideológico, por lo que el Frente Amplio podría abstenerse de apoyar a PPK sin que sus votantes sigan militantemente esa dirección. Un sector del electorado de Mendoza o Barnechea podría preferir votar por PPK a regañadientes frente a la posibilidad de un gobierno fujimorista.

A pesar de los esfuerzos de Keiko Fujimori, la amenaza a la democracia se mantiene encarnada por el fujimorismo. Sin embargo, un discurso centrado en el respeto por la institucionalidad no parece ser suficiente, sobre todo si Fuerza Popular logra responder mejor a las demandas materiales del electorado que se ha quedado sin representación en la segunda vuelta.

En estas condiciones, la derecha democrática tendrá que conceder, por primera vez, una “hoja de ruta” que se plantee seriamente políticas de desarrollo e inclusión social que vayan más allá del credo economicista de “crecer para incluir”. Es decir, un discurso centrado en el desarrollo social antes que en la estabilidad económica a rajatabla. Esta es una tarea difícil para Pedro Pablo Kuczynski porque representa lo opuesto para un segmento del electorado, tanto por su perfil tecnocrático como por su menosprecio discursivo contra estos sectores sociales.